Día Universal del Niño

La protección social de los niños en primer plano

The growing tendency of companies, to concentrate on their core business and therefore to outsource more and more operational functions leads to an increased use of external resources. This contract work has an impact on normal operations and can further increase the risk of accidents, other health risks and property damage.

The guide, developed under the auspices of ISSA Electricity, provides practical guidance on the implementation of contractual agreements, taking into account all aspects relevant to the safe and successful execution of contract work. The Guide can also be applied to contractors in the construction industry.

For more information see:
https://www.issa.int/en_GB/web/prevention-electricity/publications


En la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas de 1948 se establece que la seguridad social es un derecho humano inalienable. En un momento en el que la comunidad internacional se dispone a celebrar el Día Internacional de las Personas con Discapacidad el 3 de diciembre, es importante poner de relieve el objetivo de garantizar a las personas con discapacidad la igualdad de acceso a la protección de la seguridad social.

Está admitido que existe una estrecha relación entre las personas con discapacidad y el riesgo de pobreza. Las personas con discapacidad también tienen más probabilidades de tener un menor acceso a los mercados de trabajo y a empleos bien remunerados. Las barreras psicológicas y físicas que persisten en la sociedad civil y que contribuyen también al aumento de la exclusión de estas personas.

Según el Sr. Hans-Horst Konkolewsky, Secretario General de la AISS: “Los sistemas de seguridad social desempeñan un papel crucial en la ayuda a las personas con discapacidad, no solo porque les proporcionan acceso a prestaciones y servicios, sino también al empleo. Para satisfacer las necesidades de esas personas, es necesario que las administraciones de la seguridad social cuenten con la capacidad adecuada en materia de gestión de la discapacidad y elaboren programas de regreso al trabajo”.

En la International Social Security Review (Vol. 70, No. 4), la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad, Sra. Catalina Devandas Aguilar, declaró que las desigualdades a las que se enfrenta este grupo diverso en lo que respecta al acceso a los sistemas de protección de la seguridad social, acentúan la exclusión social y económica en la que viven estas personas.

La inadecuación del diseño administrativo de estos sistemas constituye uno de los obstáculos que hay que superar, al igual que la promoción del acceso y el regreso al trabajo.

La importancia de las instituciones

El logro de la igualdad en el ejercicio del derecho humano a la seguridad social suele considerarse como una cuestión de procedimiento, es decir, una cuestión que depende de la voluntad política y de la capacidad y de las competencias administrativas. Desde este punto de vista, la extensión de la cobertura depende simplemente de un proceso político y burocrático dotado de recursos adecuados.

A menudo, las burocracias convencionales fueron concebidas para atender las necesidades de todas las personas, sobre la base de procedimientos y resultados comunes para esos casos “típicos”. Con el tiempo, se ha llegado a la conclusión de que su funcionamiento óptimo dependía de su capacidad de proponer lo que podrían denominarse soluciones únicas válidas para todos.

Por otra parte, esos enfoques burocráticos no fueron elaborados necesariamente para ofrecer flexibilidad o para contar con recursos que permitan establecer distinciones entre las diferentes necesidades de las personas.

En la búsqueda de la igualdad de acceso al derecho a la seguridad social para todos, en particular para las personas con discapacidad, esta observación merece una reflexión.

Innovación y enfoques adaptado

La adopción en 2006 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad constituye un hito en lo que respecta a las iniciativas coordinadas a nivel internacional para lograr una protección social más inclusiva. En el artículo 28 de la Convención, se afirma que la protección social debe adaptarse a las necesidades de las personas con discapacidad.

Es a nivel nacional, especialmente en el lugar de trabajo, donde es necesario adoptar medidas prácticas y coordinadas para apoyar a las personas con discapacidad. En lo referente al lugar de trabajo, las Directrices de la AISS sobre el Regreso al Trabajo y la Reintegración, así como el informe sobre La rentabilidad de la reintegración al trabajo, ponen de manifiesto que las inversiones en medidas de rehabilitación son beneficiosas para los empleadores, los regímenes de seguridad social y la sociedad.

En términos generales, es el momento de cuestionar el modelo burocrático convencional y la prestación de servicios de protección de la seguridad social. En términos prácticos, son necesarias soluciones innovadoras para poder ofrecer respuestas graduales, mensurables y sujetas a un plazo concreto. A este respecto, la base de datos de Buenas Prácticas en la Seguridad Social de la AISS, puede brindar apoyo a los organismos de seguridad social, al igual que los objetivos fundamentales establecidos en las Directrices de la AISS sobre la Calidad de los Servicios.

Dos elementos fundamentales de la Agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030, surgen de esta cuestión. En la búsqueda de respuestas innovadoras adecuadas, la cobertura universal no es el único reto inmediato, sino que también es necesario lograr la igualdad de acceso a una cobertura adaptada a las necesidades de cada persona. Esta cobertura no debe ofrecer tan solo protección, sino también debe contemplar la prevención y, de conformidad con el artículo 26 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, medidas de habilitación y rehabilitación.

El papel de las instituciones

Las consecuencias para las instituciones de seguridad social son evidentes. Por una parte, el acceso universal a la protección de la seguridad social debe suponer niveles de prestaciones y servicios adaptados a las necesidades de las personas, incluidas las necesidades y los gastos relacionados con la discapacidad; las personas con discapacidad tienen que asumir gastos diarios que no han de asumir las demás personas. Por la otra, los servicios prestados por los sistemas de seguridad social, así como su infraestructura física, deben estar al alcance de todos. El objetivo previsto es brindar un apoyo adecuado a las personas con discapacidad para que puedan lograr y mantener su capacidad física, mental, social y profesional, y facilitar su inclusión y participación en la sociedad.

El logro de la igualdad de acceso para favorecer la cobertura universal requiere, por lo tanto, la movilización de recursos considerables que permitan atender las necesidades mal definidas o insatisfechas y eliminar las barreras físicas, económicas y sociales innecesarias. De este modo, se podrá responder mejor a las crecientes expectativas de la población en materia de prestación de servicios de seguridad social, tal y como se señala en el informe de la AISS titulado Diez desafíos mundiales para la seguridad social.

La planificación urbana, el transporte y las políticas relativas al mercado de trabajo forman parte integrante de una respuesta nacional necesariamente coordinada. Ocurre lo mismo con las tecnologías de la información y de la comunicación más avanzadas, que prometen la mejora de la administración y el suministro de prestaciones de seguridad social y de servicios rentables. Puede que uno de los obstáculos sociales más enraizados esté relacionado con las actitudes negativas hacia las personas con discapacidad y la estigmatización a la que están sometidas en la sociedad.

En un momento en el que la comunidad internacional se dispone a celebrar el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, urge transmitir la idea de que el objetivo de garantizar la igualdad de acceso a la seguridad social y de consolidar la cobertura universal como un derecho humano, solo podrá alcanzarse si las necesidades individuales de todas las personas, entre ellas las de las personas con discapacidad, se respetan y satisfacen a lo largo de toda la vida. En aras de lograr este importante objetivo, la AISS firmó recientemente un acuerdo de cooperación con la organización y red mundial Rehabilitación Internacional (RI).

Referencia principal

Devandas Aguilar, C. 2017. “Social protection and persons with disabilities” (Protección social y personas con discapacidad), en International Social Security Review, vol. 71, Nº. 4.


El 20 de noviembre es una fecha importante para todos los niños. En esa fecha, en 1959, la Asamblea General de las Naciones Unidas (NN. UU.) adoptó la Declaración de los Derechos del Niño. En esa misma fecha, en 1989, la Asamblea General de las NN. UU.adoptó la Convención sobre los Derechos del Niño. Es, por lo tanto, del todo oportuno, que en esa fecha se haya establecido el Día Universal del Niño.

En los debates sobre seguridad social, los derechos de los niños a la seguridad social a menudo se consideran tan solo desde la perspectiva de su condición de personas a cargo de un progenitor o tutor cubierto. Esto se debe a que es más habitual la tendencia a centrarse en los derechos de las personas en edad de trabajar o en los derechos de las personas que ya no pueden trabajar. Esta perspectiva está cambiando y las políticas prestan ahora más atención a las necesidades específicas de los niños.

“En este Día Universal del Niño, queremos poner de relieve la necesidad de reforzar la protección social de los niños, nuestro futuro”, dijo Hans-Horst Konkolewsky, Secretario General de la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS).

Los datos actuales sugieren que, en todo el mundo, la cobertura de protección social de los niños es baja y sumamente desigual. Según datos publicados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), casi dos tercios de los niños de todo el mundo (1 300 millones) no están cubiertos por ningún tipo de protección social1. Las cifras del Banco Mundial y del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) indican que 385 millones de niños de todo el mundo viven en una situación de pobreza extrema y el 45 por ciento viven por debajo del umbral de pobreza moderada de 3,10 USD2.

Sabemos que la exposición a la pobreza tiene efectos negativos a corto plazo en el desarrollo de los niños (en la mortalidad, la nutrición, la salud y la educación) y consecuencias a largo plazo en su longevidad y calidad de vida en la edad adulta.

Las transferencias monetarias pueden ser una solución

Para lograr la protección social universal y avanzar en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (en particular el Objetivo 1.3), los gobiernos de todo el mundo muestran un creciente interés por las posibilidades que ofrecen las transferencias monetarias de mejorar significativamente la vida de los niños, en especial cuando están asociadas a servicios sociales de calidad.

En este contexto, del 6 al 8 de febrero de 2019 se celebrará en las oficinas de la OIT, en Ginebra, una conferencia internacional sobre el subsidio universal a la infancia, convocada por UNICEF, la OIT y el Instituto de Desarrollo de Ultramar.

Un objetivo importante de la conferencia es fomentar un debate y unas decisiones bien fundadas en materia de políticas sobre las transferencias monetarias, la protección social, las prestaciones específicas respecto de las prestaciones universales, la condicionalidad, la financiación de políticas y los objetivos de la reducción de la pobreza infantil, y la mejora de la situación de los niños y niñas en general.

Se examinará en detalle la adopción de diferentes tipos de transferencias monetarias, sus vínculos con las políticas sociales más generales (incluidas las transferencias en especie, la política fiscal, la educación y los servicios de salud universales), y las repercusiones para los subsidios universales a la infancia.

Un punto importante será la descripción de métodos para garantizar una prestación de servicios de calidad. Para la AISS, la calidad de los servicios de protección de la seguridad social es primordial, como se destaca en su reciente e innovadora publicación titulada 10 desafíos mundiales para la seguridad social.

La AISS tiene previsto seleccionar los resultados más importantes de la la conferencia y publicarlos en 2019 en una edición temática de International Social Security Review.

Fuentes

1 OIT. 2017. Informe Mundial sobre la Protección Social 2017-19: La protección social universal para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Ginebra.
2 Banco Mundial; UNICEF. 2016. Ending extreme poverty: A focus on children. Washington, DC.


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