El Día Internacional de la Mujer

Los regímenes de seguridad social abordan los efectos de las megatendencias en materia de género

A new ISSA Liaison Office for Central Africa was opened in Libreville, Gabon, on 21 March 2017 with the objective of strengthening social security administration and the extension of coverage in the region.

The inauguration of the new structure took place at a transfer ceremony attended by the ISSA Secretary General, Mr Hans-Horst Konkolewsky, high-level representatives of the government of Gabon and national and regional social security institutions in the region, including the Minister for Social and Family Development, Social Security and National Solidarity of Gabon, Mr Paul Biyogue Mba and the Executive Secretary of the Inter-African Conference on Social Welfare (CIPRES) Mr Innocent Makoumbou.

Thanking the Director General of the National Social Security Fund of Gabon, Mr Désiré Lassegue, for hosting the Liaison Office, the ISSA Secretary General Mr Konkolewsky expressed his confidence that the structure will continue to contribute to strengthening cooperation and exchange of good practices among social security institutions in the region as well as between the ISSA and its members.

The Office was formerly hosted by the National Social Insurance Fund of Cameroon, in Yaoundé. Speaking at the transfer ceremony, and the ISSA Secretary General expressed the gratitude of the ISSA to the Director General of the National Social Insurance Fund, Mr Mekulu Movondo Akame, for his commitment to supporting the establishment and development of the Liaison Office during the last six years and for facilitating relevant and important exchanges that significantly benefitted the development of social security in the region. The ISSA is also grateful to the outgoing Liaison Officer Mr Hector-Félicien Tonye for his excellent work in fostering collaboration at the regional level, Mr Konkolewsky stated.

The ISSA’s regional structures promote regional collaboration and exchanges of experiences and play a key role in bringing the ISSA’s services closer to member institutions.


El Dr. Joachim Breuer fue elegido como el 16º Presidente de la AISS en el Foro Mundial de la Seguridad Social, celebrado en noviembre de 2016. El Dr. Breuer es el Director General del Seguro Social Alemán de Accidentes de Trabajo y un experto reconocido internacionalmente en los ámbitos de la seguridad social y del seguro social.

La Unidad de Comunicación de la AISS ha entrevistado al Dr. Breuer en relación con sus prioridades y expectativas para la AISS, que festejaa su 90º aniversario este año, así como con los desafíos y las oportunidades a las que se enfrenta la seguridad social en todo el mundo.

 

Usted fue elegido como Presidente de la AISS en el Foro Mundial de la Seguridad Social (WSSF), llevado a cabo en noviembre de 2016. ¿Cuáles fueron los motivos que le llevaron a presentar su candidatura para el puesto?

Mi motivación principal fue, y sigue siendo, mi pasión por la seguridad social. La seguridad social aborda nuestras necesidades más esenciales como seres humanos: la seguridad financiera, la salud, la seguridad y la inclusión. Es la estructura invisible que sostiene nuestras vidas y que nos da la confianza para intentar algunas cosas nuevas, porque sabemos que si algo falla podemos contar con su protección.

Desafortunadamente, la mayor parte de las personas que viven en países con un alto nivel de protección social no son conscientes de la complejidad y de las ventajas de esta estructura ni de cuánto perderían sin la seguridad social. Viajar a los países que aún tienen que poner en práctica una estructura de protección social, nos enseña una lección valiosa en este sentido. Además, trabajar con los países en el desarrollo de sus sistemas puede alimentar su entusiasmo por la seguridad social. Esta es la razón por la que siempre he apreciado el trabajo activo en la AISS.

La AISS celebra este año su 90º aniversario. ¿Cómo definiría usted el papel y los logros principales de la Asociación?

Desde su creación, bajo los auspicios de la Organización Internacional del Trabajo en 1927, la AISS ha desempeñado, y sigue desempeñando, un papel decisivo en la extensión de la cobertura de la seguridad social. Vivimos en una época en la que las personas se benefician más que nunca de las ventajas de la protección social. Queda mucho por hacer en materia de cobertura, pero esto no debería hacernos olvidar los enormes logros alcanzados en los últimos decenios, y la AISS forma parte de esta historia de éxito. Hoy, después de nueve decenios, la Asociación aún mantiene una relación de colaboración privilegiada con la OIT.

La AISS se ha convertido en la principal fuente mundial de información y de conocimientos técnicos relativos a la buena gobernanza e innovación en el ámbito de la seguridad social. En mi opinión, ahora debería ser el momento de incluir en sus actividades la defensa de unas políticas de seguridad social sólidas.

Como ya se señaló en el WSSF realizado en Panamá, la seguridad social se enfrenta a un entorno mundial en rápida transformación. En su opinión, ¿cuáles son los principales desafíos a los que se enfrentan la seguridad social y los miembros de la AISS?

En el Foro Mundial de la Seguridad Social, la AISS presentó el informe titulado Diez desafíos mundiales para la seguridad social, estudio que recomiendo encarecidamente a quien esté interesado en este tema.

Considero que la cuestión de la financiación sostenible es uno de los desafíos, quizás el más importante, a los que la seguridad social deberá enfrentarse en el futuro cercano. En todas partes, el mundo está experimentando un cambio demográfico y la población activa se está reduciendo o estancando  al tiempo que aumenta el número de beneficiarios de la seguridad social.
En este contexto, es importante que hagamos todo lo posible para garantizar que las personas tengan una larga vida activa y productiva. La seguridad social puede contribuir a lograr este objetivo mediante la promoción de la prevención, la rehabilitación y la reintegración en el lugar de trabajo.

Además, debemos tener en cuenta las consecuencias de la transformación digital de nuestras economías. No creo que las máquinas vayan a sustituir próximamente a los trabajadores humanos, pero es obvio que la tecnología está provocando cambios en el mercado de trabajo, lo que también afectará a las modalidades de financiación de la seguridad social.

¿Cómo podemos garantizar la seguridad y la salud en el trabajo de los “click workers” o de los conductores de Uber, así como su protección social? ¿Pueden funcionar los modelos tradicionales deseguridad social en el contexto de la economía del trabajo esporádico, o necesitamos ideas nuevas como, por ejemplo, la de un ingreso básico universal? Opino que estas cuestiones no deben reservarse exclusivamente a los economistas, sino que también deben preocuparnos a nosotros como instituciones de seguridad social. Somos expertos en protección social, y como tales, deberíamos participar de forma activa en el debate que determinará el futuro de nuestro campo de acción.

¿Cuáles serán sus prioridades como Presidente de la AISS?

Tengo cuatro prioridades para mi mandato como Presidente de la AISS. En primer lugar, voy a abordar una necesidad que han expresado muchos miembros de la AISS en las discusiones que hemos mantenido antes y durante el WSSF: la transferencia de los conocimientos técnicos debe ser más efectiva sobre el terreno; los programas de intercambio y las pasantías podrían ser una forma de conseguir este objetivo.

En segundo lugar, tengo la intención de ampliar la base de miembros de la Asociación, dado que hay todavía muchos países que no forman parte de la familia de la AISS. Con este cambio lograremos una base de miembros más sólida, es decir, una AISS más fuerte, con mayor capacidad para trabajar de forma eficaz en favor de sus miembros.

Otra cuestión que debemos abordar es la financiación. Tengo la intención de revisar, junto con los miembros de la AISS, las finanzas de la Asociación y definir las formas en que podemos aumentar los recursos disponibles o utilizarlos de forma más eficiente.

Por último, y no por ello menos importante, y en relación con lo que acabo de expresar sobre los desafíos que se nos presentan, deseo que la voz de la AISS sea escuchada en todo el mundo. No debemos quedarnos al margen mientras otras instituciones, como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, determinan el futuro de la seguridad social.

En conclusión, ¿cuál es su mensaje principal para los miembros de la AISS?

Mi mensaje principal para los miembros de la AISS es que participen más en la Asociación; que no la consideren únicamente como un medio para adquirir los conocimientos más recientes en materia de gestión de las instituciones de seguridad social, sino como un medio para intercambiar información sobre los avances que afectan a nuestro campo de acción, como las nuevas políticas, las nuevas tecnologías o las tendencias sociales. Invito a los miembros a ponerse en contacto conmigo y a comunicarse entre ellos cuando consideren necesario abordar alguna cuestión.

 

Vídeo

The ISSA President Dr Joachim Breuer, elected in November 2016, sets out his priorities for the Association for the coming years, and invites its worldwide membership to actively engage with the ISSA in order to more effectively respond to the global challenges facing social security.


La comunidad mundial celebra el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo. El tema de 2017 para el Día Internacional de la Mujer es “Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030”. Conscientes de la necesidad de cambio, muchos regímenes de seguridad social nacionales han tomado la iniciativa de integrar la dimensión de género en la concepción y financiación de regímenes de seguridad social sostenibles.

La dinámica cambiante de las tendencias a largo plazo en los ámbitos de la demografía, la familia, el matrimonio y los cuidados, así como en el mercado de trabajo, influye constantemente en los regímenes de seguridad social. Estos cambios se han hecho más pronunciados en los últimos decenios.

Lógicamente, los responsables de las políticas y los administradores de la seguridad social deben prever más eficazmente la trayectoria futura de estas tendencias y asegurar, de este modo, la puesta en práctica de regímenes de seguridad social más eficaces y sostenibles.

Las consecuencias financieras de estas tendencias son significativas, pero las instituciones y los responsables de las políticas de seguridad social también han de tener en cuenta las consecuencias relativas al género al elaborar las políticas y determinar el acceso a las mismas. En un contexto en el que se ha reafirmado el compromiso internacional para garantizar una seguridad social para todos, la idea de que los regímenes de seguridad social modernos deben incluir a todos los hombres y mujeres es acepada.

Una de las preocupaciones de los directivos de la seguridad social es que, en términos globales, la protección social de la mujer es uno de los mayores desafíos en lo que respecta a la brecha en la cobertura de la seguridad social, dado que, en general, las mujeres siguen enfrentándose a unos niveles de vulnerabilidad más altos que los hombres. Por ejemplo, el problema del trabajo informal y sus consecuencias en la cobertura de la seguridad social, es un rasgo característico de las economías en desarrollo, si bien las economías desarrolladas no son ajenas a este problema. Además, la segmentación de género en los mercados de trabajo tiende a afectar más a las mujeres que a los hombres.

Sin embargo, se están realizando progresos. De hecho, muchos países están adaptando sus regímenes de seguridad social a las diferentes necesidades de las mujeres y de los hombres.

Las investigaciones llevadas a cabo por la AISS (2017), ponen de manifiesto que los enfoques innovadores en materia de diseño y financiación de los regímenes de seguridad social, han logrado trasladar el foco del diseño de muchos regímenes más allá de la visión convencional de la familia tradicional con un solo cónyuge, normalmente el hombre, que sustenta a la familia, y el otro, normalmente la mujer, a cargo.

Estos cambios se ven impulsados por diversos factores o megatendencias a largo plazo, cuya intensidad varía en función de la región y del contexto cultural, así como su repercusión en los regímenes de seguridad social. Está claro que los responsables de la planificación estratégica en materia de seguridad social no deben ignorar la evolución de las tendencias al definir los objetivos en materia de cobertura:

  • Los cambios demográficos, en particular las cada vez más bajas tasas de fecundidad y el aumento de la esperanza de vida (si bien con variaciones en la mejora de la esperanza de vida sana), combinados con las crecientes tasas de participación de la mujer en el mercado de trabajo, son factores determinantes de las estructuras familiares y de las funciones asignadas a cada género.
  • Los modelos de familia y de matrimonio están cambiando, puesto que las personas cada vez esperan más para casarse y tener hijos, hay menos matrimonios y más divorcios, y ha aumentado el número de niños que crecen en hogares monoparentales, en los que, con frecuencia, el cabeza de familia es una mujer.
  • Los mercados de trabajo siguen estando muy segmentados y afectados por la distinción de géneros. Si bien, cada vez más mujeres tienen empleos remunerados, estas perciben salarios más bajos, lo que les impide acceder a prestaciones de seguridad social adecuadas. Las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de trabajar en empleos informales, a tiempo parcial, temporales u otros tipos de empleos precarios, así como de interrumpir su carrera. Los motivos de estas diferencias son variados y complejos. Por ejemplo, en las economías emergentes, las mujeres tienen más dificultades para acceder a la educación y a la formación, y se ven, por lo tanto, penalizadas en el mercado de trabajo y en el ámbito de la seguridad social. Sin embargo, en los países desarrollados, la desigualdad salarial por razón de género persiste a pesar de que las mujeres en general tienen un nivel de educación más alto.
  • Los cuidados, tanto formales como informales, se caracterizan por ser uno de los sectores con mayores diferencias por razón de género. Si bien la visión del papel del hombre en la familia está empezando a cambiar en algunas partes del mundo, las mujeres siguen encargándose de la mayor parte de los cuidados, tanto remunerados como no remunerados.
  • Las tendencias de las enfermedades no transmisibles, así como de los problemas que afectan a la salud mental, están condicionadas por las diferencias de género.

Una seguridad social que tiene en cuenta las cuestiones de género

Para conciliar la vida laboral y la familiar, y garantizar a todas las personas un acceso adecuado a la seguridad social de tal manera que se tengan en cuenta las diferencias de género, es necesario buscar respuestas y perseguir los objetivos establecidos de forma activa. Estos incluyen los siguientes:

  • Extender la cobertura de forma eficaz. Esta cuestión afecta tanto a los países en desarrollo como a los desarrollados, donde las mujeres tienden a tener empleos y a trabajar en sectores que son más difíciles de cubrir, han de superar obstáculos considerables para poder acceder a ellos y, por lo tanto, tienen más probabilidades que los hombres de tener salarios más reducidos y una cobertura de seguridad social escasa o inexistente. Estos obstáculos pueden ser jurídicos (por ejemplo, en el caso de los trabajadores a tiempo parcial excluidos de la seguridad social) y/o efectivos (falta de acceso). Una de las medidas posibles para eliminar estos obstáculos es fortalecer las prestaciones no contributivas o universales, como las transferencias monetarias, las pensiones sociales u otros regímenes basados en la solidaridad, que desvinculen las prestaciones del mercado de trabajo.
  • Establecer prestaciones de seguridad social adecuadas. La carrera de las mujeres tiende a ser más corta y a verse interrumpida con mayor frecuencia, lo que puede tener una repercusión muy seria en el derecho de la mujer a percibir prestaciones de seguridad social y en la idoneidad de las mismas, especialmente en los sistemas de jubilación contributivos vinculados a los ingresos. La idoneidad de las prestaciones también se ve afectada negativamente por las diferencias salariales entre hombres y mujeres, que con frecuencia son considerables, y por la postura que se adopta en algunos sistemas de sustituir las prestaciones de los cónyuges por derechos individuales a las prestaciones. Entre las medidas que se consideran para reformar los regímenes contributivos se encuentran la reducción de los períodos mínimos de calificación y la modificación de las fórmulas de cálculo de las prestaciones para excluir los años con bajos ingresos, así como la concesión de créditos en los períodos de servicios prestados sin pago de cotizaciones.
  • Satisfacer la cambiante y creciente demanda de cuidados. Los problemas demográficos, las tendencias de las enfermedades no transmisibles y de la salud en general, el aumento de la tasa de actividad de la mujer y la evolución de los modelos de familia implican el aumento de la demanda de cuidados formales en todos los países. Las “cadenas mundiales de cuidados” destacan el carácter interrelacionado del problema de la “escasez de proveedores de cuidados” y el papel de la mujer en este ámbito. El equilibrio entre los cuidados formales e informales sigue constituyendo un reto; sin embargo, los regímenes de seguridad social están encontrando maneras de invertir en infraestructuras de asistencia, proteger mejor a los proveedores de cuidados, adaptar las características del diseño de los regímenes para reconocer y valorar los cuidados e incentivar el reparto de la responsabilidad de dichos cuidados. Además, cuando estos se proporcionan de manera informal, lo cual sucede aún en una proporción abrumadora, es necesario que la protección de la seguridad social garantice la continuidad de la cobertura y respalde la idoneidad de las prestaciones. Dos medidas que se pueden aplicar para solucionar esta situación son los créditos en términos de cotizaciones y las asignaciones por cuidados.
  • Reconocer que las estructuras familiares están evolucionando. Los regímenes de prestaciones deben adaptarse a las necesidades de un número cada vez mayor de familias y estructuras familiares “no tradicionales”, como las familias monoparentales, las familias en las que ambos progenitores trabajan y, en algunos países, los hogares homoparentales. Una posible solución a esta situación consistiría en establecer incentivos para promover un reparto más equitativo de las responsabilidades dentro de los hogares.

Figura 1. Días/horas dedicadas por empleado al trabajo remunerado y no remunerado en 23 economías en desarrollo y 23 economías desarrolladas, por sexo

Fuente: Naciones Unidas, citado en OIT, Las mujeres en el trabajo: Tendencias de 2016, Ginebra.

Las innovaciones de las administraciones de la seguridad social

Las administraciones de la seguridad social, guiadas por políticas apropiadas, constituyen actores proactivos capaces de prevenir y mitigar una amplia gama de riesgos. A fin de garantizar una protección social adecuada para todos, los datos recientes indican que las administraciones cuentan con cuatro esferas de intervención.

La cobertura jurídica de las prestaciones existentes puede ampliarse a todas las mujeres y los hombres. Las medidas, que deberían incorporar una dimensión de género, pueden adaptarse a tipos concretos de trabajo, tanto remunerados como no remunerados, y a distintos grupos de ingresos.

La adecuación de las prestaciones existentes puede reforzarse teniendo en consideración la situación financiera de las mujeres y las diferencias persistentes en las funciones que desempeñan las mujeres en la economía doméstica y en el mercado de trabajo. Por ejemplo, la mejora del acceso a unas prestaciones de salud y pensiones suficientes deben tener en cuenta las consideraciones de género.

Se pueden introducir nuevos tipos de prestaciones. En muchos países, existen posibilidades de introducir nuevos tipos de prestaciones que pueden ayudar a mejorar la situación de la mujer en contextos que con frecuencia están profundamente marcados por las condiciones socioculturales y de género. Como parte de esta solución se deberían incluir las prestaciones relativas a los cuidados, así como las de maternidad y familiares. Unas medidas innovadoras pueden ayudar también a modificar las perspectivas socioculturales y tratar de influir en las prácticas en el mercado de trabajo. La licencia de paternidad, como parte de la licencia parental, es una de las prestaciones para las que es necesario reforzar el acceso y alentar a los progenitores a que hagan uso de la misma.

La administración se puede mejorar. Es imposible lograr una cobertura efectiva para todos si no se cuenta con una administración de seguridad social competente. Los principales puntos fuertes de las administraciones de la seguridad social residen en su capacidad para eliminar obstáculos y hacer posible la introducción y el otorgamiento de prestaciones para mujeres y hombres. Esta realidad está recogida en las Directrices de la AISS para la Administración de la Seguridad Social, que son un aspecto importante de los servicios que presta la Asociación mediante su Centro para la Excelencia. No obstante, la capacidad de las administraciones para influir en las políticas públicas va más lejos.

Teniendo en cuenta las estimaciones que indican que el trabajo de cuidados no remunerado realizado por las mujeres supera el 10 por ciento del PIB, no hay duda de que la incorporación de la perspectiva de género es una cuestión fundamental.

La función transversal de las administraciones de la seguridad social debe contar con la cooperación de otros organismos para impulsar la orientación más general de las políticas. En muchos países, esta función consiste en facilitar el acceso de las mujeres a los mercados de trabajo y a los servicios financieros y de educación, así como en posibilitar que más mujeres adquieran conocimientos sobre las tecnologías de la información. Además, la seguridad social puede apoyar activamente los derechos de las mujeres y contribuir a la erradicación de los abusos, la explotación y la discriminación.

La unión de estos esfuerzos promueve la consecución de una seguridad social para todos y el desarrollo adecuado a largo plazo de regímenes nacionales de seguridad social. Con ocasión del Día Internacional de la Mujer de 2017 que celebra la comunidad mundial, los sistemas de seguridad social de todo el mundo demuestran que “se atreven con el cambio”.

Fuente: AISS. 2017. Family, gender and social security (Serie Megatendencias). Ginebra, Asociación Internacional de la Seguridad Social.


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