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  • Promoción de la Salud en el Lugar de Trabajo

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Promoción de la Salud en el Lugar de Trabajo -
C.1. Instrumentos: fomentar la promoción de la salud en el lugar de trabajo

Se pueden utilizar varios dispositivos para ayudar y incentivar a las empresas y otras organizaciones a promover la salud en el lugar de trabajo, incluidos incentivos financieros y no financieros, vínculos con la responsabilidad social de la empresa y relaciones públicas.

Sistemas de incentivos

Algunas organizaciones ya disponen de programas de promoción de la salud en el lugar de trabajo, mientras que otras estarán preparadas para diseñar programas cuando se hayan convencido de sus beneficios. Será preciso persuadir de las ventajas de iniciar programas de bienestar a ciertas organizaciones que tienen una visión menos positiva de la promoción de la salud en el lugar de trabajo. Otras organizaciones tal vez no deseen reconocer la importancia de la protección y promoción de la salud y el bienestar de los empleados pese a las pruebas irrefutables y a los importantes incentivos para hacerlo.

Varios incentivos financieros son posibles. Estos incluyen:

  • Una financiación inicial (llamada también política de reactivación): consiste en pequeños subsidios para ayudar a las organizaciones a elaborar un programa de promoción de la salud en el lugar de trabajo. La financiación puede usarse para adquirir recursos (por ejemplo, diseñadores web para crear un sitio de intranet sobre el bienestar, podómetros para promover la marcha). Montos más importantes pueden financiar la compra de bicicletas o la instalación de duchas para después del ejercicio físico.
  • Solicitudes de subsidio: deberán incluir planes bien diseñados para el uso de los subsidios, propuestas de mecanismos de evaluación y explicaciones de cómo se sostendrá el programa una vez agotado el subsidio.
  • Descuentos en las cotizaciones a la seguridad social: esta medida es a mucho más largo plazo. Podrían ofrecerse descuentos a los empleadores que presenten justificativos claros de:
    • un plan de acción para promover la salud y el bienestar en el trabajo que incluya el seguimiento de indicadores de referencia (por ejemplo, los niveles de participación, la evaluación de los avances, las mejoras comprobables en las tasas de ausencia por enfermedad o en el ánimo de los empleados);
    • reducciones verificables en el número de empleados afectados por factores de riesgo de enfermedad crónica relacionada con el estilo de vida (por ejemplo, en relación con el sobrepeso, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol o con riesgos biológicos como la acumulación de colesterol y el nivel de glucemia);
    • la disminución de las ausencias por enfermedad debida a la promoción de la salud y a las intervenciones (por ejemplo, la reducción de las ausencias relacionadas con el estrés en los 24 a 36 meses posteriores a una iniciativa para mejorar la salud mental y el bienestar en el trabajo);
    • la manera en que se sostendrán los planes, programas e intervenciones en materia de salud en el lugar de trabajo y los resultados de salud positivos.

    Los incentivos no financieros pueden cobrar muchas formas. Antes de decidir cuáles utilizar, la institución de seguridad social deberá considerar las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos y las circunstancias de su uso. La siguiente lista no es exhaustiva y existen muchos otros incentivos no financieros. Los incentivos no financieros incluyen.

  • Certificados concedidos por buenas prácticas o por la consecución de un objetivo: Deben definirse los criterios de buenas prácticas, al igual que los criterios para la concesión de un certificado (por ejemplo, el lanzamiento de una campaña en el lugar de trabajo para sensibilizar a los empleados acerca de los beneficios de la actividad física). Los participantes pueden presentar pruebas tales como imágenes, folletos y afiches. El certificado prueba a los empleados, a los visitantes y a la comunidad local que los esfuerzos de la institución por promover la salud y el bienestar han sido reconocidos por una entidad independiente.
  • Concursos: los concursos pueden generar una gran motivación aunque siempre hay ganadores y perdedores. Los que obtienen el segundo puesto a menudo se estiman perdedores. El riesgo de los concursos es que para cumplir con todos los requisitos de participación son necesarios esfuerzos considerables y todos los participantes salvo el ganador pueden sentirse desilusionados. Esto es particularmente cierto en el caso de los concursos que comparan a las empresas u otras organizaciones para designar al “mejor” promotor de la salud. Sin embargo, los concursos desempeñan un papel importante en el entorno laboral, al incitar la participación del personal en actividades de promoción de la salud.
  • Recompensas y acreditaciones: la principal ventaja de un régimen de recompensas y acreditaciones es que no hay perdedores. Sin embargo, el establecimiento de un programa de recompensas y acreditaciones exige una planificación considerable y una importante asignación de recursos. Entre las principales cuestiones que deben considerarse para establecer un programa de este tipo se encuentran el tipo de organizaciones destinatarias (grandes, medianas, pequeñas o micro) y las cuestiones de salud abordadas, el proceso de verificación, el suministro de orientación y apoyo a las organizaciones que desean la recompensa o acreditación, el periodo durante el cual la recompensa o acreditación puede conservarse sin revalidación (lo cual es importante para el desarrollo de un enfoque sostenible en la empresa) y el envío de comentarios a las organizaciones después del proceso de validación (importante para el desarrollo continuo). Los programas de recompensas y acreditaciones de la salud en el lugar de trabajo se encuentran en todo el mundo. Cualquier institución de seguridad social que desee establecer un nuevo régimen deberá comprobar que no exista uno en su área.
  • Responsabilidad social de las empresas

    Muchas empresas quieren ser reconocidas como entidades corporativas responsables. Se puede argumentar convincentemente que una empresa ciudadana responsable confiere prioridad a la protección y promoción del bienestar de sus empleados.

    Relaciones públicas y marketing

    En los periodos de crecimiento económico y en el contexto de un mercado laboral cambiante, los empleadores quieren ser considerados como el mejor. Los programas de promoción de la salud en el lugar de trabajo permiten que el público considere que los empleadores se preocupan por la salud de sus empleados e invierten en ella. Las recompensas, los certificados y otras formas de reconocimiento de las buenas prácticas de promoción de la salud en el lugar de trabajo, así como los eventos durante los cuales se distribuyen, ofrecen a las empresas oportunidades de recibir una buena cobertura en los medios de comunicación. La institución de seguridad social puede facilitar la cobertura de los medios de comunicación y alentar y recompensar a las organizaciones afiliadas por sus iniciativas de promoción de la salud en el lugar de trabajo. Esta situación favorece a todas las partes, dado que la institución de seguridad social puede usar la promoción de la salud en el lugar de trabajo (y los resultados positivos de sus afiliados) en sus propias iniciativas de marketing. La planificación de las actividades promocionales deberá formar parte de su propia estrategia de marketing.