Foto: Roger Walch
El terremoto y el tsunami causaron graves y extensos daños estructurales en el Japón, incluido un gran deterioro de las carreteras y ferrocarriles e incendios en muchas zonas, así como el colapso de una represa. Al 26 de julio de 2011, las autoridades japonesas confirmaron que habían fallecido más de 15.000 personas, otras 5.000 se encontraban desaparecidas, más de 719.000 edificios estaban dañados o destruidos y unas 92.000 personas fueron evacuadas de la zona de desastre. La combinación del terremoto y del tsunami creó el peor desastre natural experimentado por el país desde la segunda guerra mundial.
Tras el sismo, el gobierno adoptó una serie de respuestas inmediatas concentrándose en la seguridad de las personas afectadas por el desastre. Estas medidas incluyeron el rescate y la recuperación de los fallecidos, heridos o desplazados, el envío de ayuda de emergencia y la reparación de la infraestructura esencial (electricidad, agua, transporte, etc.) afectada por el desastre.
Respuestas del sistema de seguridad social al desastre
Además de esta esencial ayuda de emergencia, había que hacer lo necesario para garantizar que el sistema de seguridad social continuara funcionando adecuadamente y así pudiese brindar apoyo financiero y de otro tipo a las personas afectadas por la catástrofe. Las diferentes instituciones de seguridad social emprendieron más de 200 actividades en el mes inmediatamente posterior al terremoto.
La respuesta institucional al desastre incluyó:
Estas medidas adicionales fueron adoptadas al tiempo que las oficinas de seguridad social y su personal también habían sufrido el impacto del sismo.
Principales medidas adoptadas por la Oficina Japonesa de Pensiones (JPS) para restablecer los servicios en la zona
La Oficina Japonesa de Pensiones (JPS), que tiene a su cargo las pensiones públicas nacionales, estableció inmediatamente después del sismo la Oficina central de la JPS para responder al desastre. Esta oficina asumió la responsabilidad de reunir y coordinar información sobre el desastre y la seguridad y paradero del personal de las oficinas locales en la zona afectada, así como de determinar las acciones requeridas para restablecer los servicios de pensiones en el período post-desastre.
Aun cuando 30 de las 312 oficinas locales de la JPS (es decir, casi el 10 por ciento del total), fueron afectadas por el desastre, las oficinas de la zona reabrieron el 29 de marzo de 2011, aunque con servicios reducidos.
Debido al número de personas fallecidas o afectadas, la necesidad de consultas en materia de pensiones aumentó fuertemente y se espera que el número de solicitudes de pensiones de sobrevivientes se incremente también considerablemente. Muchos miembros del personal de la JPS en otros lugares del país, se ofrecieron para ser transferidos voluntariamente y de manera temporal a la región de Tohoku a fin de colaborar en el restablecimiento de los servicios de pensiones destinados a los afiliados afectados y para hacer frente al aumento esperado de las solicitudes, así como para brindar servicios de consulta en oficinas provisionales adicionales establecidas en la zona. También se creó un número telefónico gratuito para proporcionar servicios de consejos profesionales a los usuarios.
El 28 de febrero de 2011, justo antes del terremoto, la JPS había inaugurado el servicio en línea “Nenkin Net”, que permitía a los afiliados verificar sus registros de pensiones a través del sitio Web de la JPS. Debido a la interrupción del servicio postal en la zona afectada, la distribución de “Nenkin Teiki Bin” (Avisos periódicos sobre la cobertura de las pensiones), que proporciona información a los afiliados sobre el pago de sus cotizaciones, la estimación del valor de las prestaciones y los períodos de cobertura de las pensiones, fue suspendida temporalmente. Por consiguiente, la JPS alentó a los afiliados que viven en la zona afectada a verificar sus registros en línea utilizando la “Nenkin Net” durante el período de suspensión del servicio.
Apoyo financiero para ayudar a la reconstrucción post-desastre
El 2 de mayo de 2011, entró en vigor la “Ley sobre asistencia financiera y asignaciones especiales para hacer frente al gran terremoto del este de Japón”. Esta ley dispone el suministro de asistencia fiscal a los gobiernos locales afectados para promover una rápida reconstrucción post-desastre, reduce la carga de las cotizaciones al seguro social y otorga apoyo financiero a las pequeñas y medianas empresas.
En lo que se refiere a la seguridad social, el apoyo financiero estipulado por la nueva ley incluía una serie de medidas tales como:
Consecuencias del desastre para el futuro del sistema de seguridad social
Con el objeto de garantizar un sistema más estable y sostenible, el Gobierno ha discutido la reforma de la seguridad social desde diciembre de 2010. El impacto del desastre puso de relieve la necesidad y la importancia de la seguridad social y de la solidaridad social y llevó al Gobierno a replantearse el rumbo que debería seguir la reforma de la seguridad social.
En el Consejo para el debate sobre la reforma de la seguridad social, el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar Social, teniendo en cuenta el impacto y las lecciones aprendidas del desastre, expresó su punto de vista sobre la reforma de la seguridad social. Según el Ministerio:
Referencias:
Ley sobre asistencia financiera y asignaciones especiales para hacer frente al gran terremoto del este del Japón
Fecha de elaboración de la Ley: 2 de mayo de 2011
Fecha de entrada en vigor: 2 de mayo de 2011
Sitio Web del Primer Ministro del Japón y de su Gabinete
http://www.kantei.go.jp/foreign/incident/index.html
Sitio Web del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar Social
http://www.mhlw.go.jp/english/index.html
Sitio Web de la Oficina Japonesa de Pensiones
http://www.nenkin.gojp/english/index.html